Marina Colson dio un pase más al frente para acercarse al top 10 español. Lo hizo sin ceder una sola partida y en el penúltimo torneo clásico de la temporada española 22-23. Jose Maria Riera y Patxi Navarro, los más fieles a la mesa uno y dos finalizaron completando el podio. Uno d elos mejores jugadores esta temporada en la segunda categoría Txema Muñoz, se hizo con el premio sub 1800, y por segunda vez esta temporada luchando por el mismo podio.

Un torneo ciertamente atípico este de el Open de El Prat. Muchas ausencias ponian en bandeja a los dos top 15 presentes practicamente la competición. Pero al final cuando asi parecía ser se animaron los marcadores a última hora.

Patxi Navarro se colocó en mesa uno y pareciera que ni con agua hirviendo saldría. Destrozó a medio equipo del Santandreu y marchó a comer con los deberes muy bien hechos. Marina Colson no le iba a la zaga y como si tal pasaba como apisonadora sobre sus rivales. Por supuesto el resto debia conformarse con lo que ambos monstruos iban dejando.

Riera dejó bien claro que tenia ganas de competir, mientras por detrás esperaban Andreu Pont, Josep Abril o Santi Rosales como grandes aspirantes. Pero no señor, Riera si que se aferró a sus posibilidades pero Pont y Rosales vieron como Francesc Gallén o Txema Muñoz se subian a las barbas y optaban a todo. Abril aún tuvo el arrebato de ganar al murciano de oro, aunque luego se le acabó la gasolina.

Habiamos dicho que Marina Colson era una apisonadora, pero más aún, no dejo jugar a Patxi, y ni respiro dió a un Txema Muñoz, que por segunda vez esta temporada sacó de podio para ella asentarse bien.

Riera tuvo la oportunidad y se la jugó en sexta ronda con la del Hospi, y ahora sabemos que de haber ganado se hacía con el torneo, aunque no pudo ser ya que salio bien escaldado ante una tremenda Colson. Destacar la cuenta final de un desconocido Gallen, que acabó cuarto òrque Riera lo descabalgó de sus opciones a podio pero que esta en una de sus mejores temporadas.

Para la competición sub 1800, no hubo mucho color, especialmente porque entre Txema Muñoz y Maria Jose Lapieza se repartieron el pastel todo el torneo. El primero eso si por mesas altas y luchando por podio, mientras la del Altafulla debió deshacerse antes de la subcampeona catalana de la categoría, la venezolana Trocel y así poder acceder a un subcampeonato que en El Prat suele tener siempre premio.